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Dr. Michael Repka, Yours sincerely, Buenos Aires, Argentina Santiago de Chile
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La Dra. Verónica Hauviller se ha convertido en Jefa Emérita del histórico Servicio de Oftalmología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de la Ciudad de Buenos Aires. Servicio al que honrara con su dedicación, tanto a la enseñanza como a la asistencia de los niños carenciados. Verónica pasa a integrar la lista de los grandes que pasaron por esa jefatura; El Dr. Edgardo Manzitti, creador de la Escuela de Oftalmología Infantil no sólo de Argentina sino de Latinoamérica. Todos hemos sido, en última instancia, discípulos del “maestro”. Lo siguieron entre otros grandes, Alberto Ciancia y Angélica Damel, que prestigiaron a ese querido servicio a donde de los lugares más remotos concurríamos para escuchar a los maestros; hace 44 años yo conocí ahí al que fuera luego el amigo de toda mi vida, el ahora Profesor Carlos Souza-Días; También discípulos de ese magnífico equipo que comandado por don Edgardo, tenía a Alberto como el gran maestro de la estrabología Latinoamericana. Verónica no les fue menos, Vero llevó al servicio a un reconocimiento internacional; para que con sus magníficos trabajos sea considerado ya como parte indivisa de la AAPOS de USA. Donde Vero es una más, una de las destacadas y año tras año infaltable y reconocida en sus reuniones anuales. Vero debe ser la Emérito más joven que ha salido de ese servicio, pero no es de lamentar, su labor ha sido muy grande. Deja un servicio de gente joven, trabajadora, muy bien formada, la mayoría en los grandes centros del exterior, y a una nueva Jefa, la Dra. Susana Gamio, su discípula y amiga que tiene categoría y gran fortaleza para poder decirle a Don Edgardo "esté tranquilo, su creación sigue en muy buenas manos" . Las Dras. Martha Zelter, reconocida por su dedicación y conocimientos en tumores en el niño, la Dra. Alejandra Tártara en Uveítis, y otros que sería largo enumerar, auguran una continuidad excelente. |
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PRESENTACION Baja Visión Dra. Maria Isabel Ferraz Bueno - Unidad de Baja Visión - HJJA - U. de Chile La Baja Visión és una sub-especialidad de la Oftalmología, y debe ser realizada por los oftalmólogos que son los especialistas, entrenados para abordar este tipo de pacientes. Los pacientes son desde los bebés con catarata congénita operada hasta los adultos mayores con Degeneración Macular Relacionada a la edad. Son pacientes que requieren una atención por equipo de diferentes profesionales, para lograr la rehabilitación visual máxima, con el oftalmólogo en la dirección del equipo. En esta presentación, se presenta un resumen del proyecto que estamos desarollando, en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile, desde 2005. Además de resaltar la importancia que tiene la estimulación visual temprana, realizada en centros de excelencia en tratamiento de la Baja Visión, como el LARAMARA en Sao Paulo, Brasil, donde estuve conociendo este trabajo en mayo del 2006. Si desea bajar la presentación diríjase al final de la página
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Caso Clínico
Niña de 2 años 6 meses desarrolla leucocoria y endotropia del ojo izquierdo (Fig 1), evaluada por oftalmólogo pediatra constanta la presencia de desprendimiento de retina (DR) en OI con calcificaciones evidenciadas al ultrasonido. Es referida al Servicio de Oncología Ocular al Wills Eye Hospital con diagnóstico de retinoblastoma.
Sin historia familiar de retinoblastoma. Historia de muerte súbita de una prima a los 2 meses de vida. Historia de 3 abortos espontáneos de la madre, sin causa aparente.
Sin historia médica personal salvo antecedente poco claro de lesiones pigmentadas lineares en el tronco y en algunos pliegues que en gran parte ya se habían desvanecido, dejando cicatrices hipertróficas
Agudeza visual en OD era de seguimiento de dedos, dudosa percepción de luz en el OI. Endotropia de aproximadamente 30 dioptrías en el OI. Al examen en la lámpara de hendidura se evidencia extensa neovascularización del iris. Ultrasonido confirmó la presencia de desprendimiento de retina con presencia de calcificaciones. Angiofluoresceina fue normal en OD, en OI evidenció DR traccional con isquemia periférica. En base a historia clinica y examen físico se planteó DR en paciente recientemente diagnosticado de Incontinencia Pigmenti como hipótesis diagnóstica. Dado evidencia de calcificaciones al ultrasonido y a la Comentario
Incontinencia Pigmenti, también conocida como Síndrome Bloch-Sulsberger, está ligada al cromosoma X. Clásicamente se ha descrito con alteraciones cutáneas ( 100%), neurológicas (30%), dentales (60%) y oculares (20%). En base a estos hallazgos se han establecido criterios diagnósticos que permiten establecer el diagnóstico en casos esporádicos o familiares. Interesante es destacar la existencia de DR con calcificaciones como diagnóstico diferencial de retinoblastoma. Si bien es cierto este paciente fue enucleado, el diagnóstico de incontinencia pigmenti había sido realizado previo a la enucleación lo que hace relevante una completa historia y examen físico para el buen manejo de pacientes sospechosos de retinoblastoma.
Agradecimientos a Jerry Shields MD, Carol Shields MD.
Dra Maria E Manquez, Chile Oncología Ocular
Si desea obtener el archivo con sus fotografías puede descargarlo al final de esta sección
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Dra. María Eliana Mánquez, tras su estadía como fellowship en Estados Unidos: Dra. María Eliana Mánquez, tras su estadía como fellowship en Estados Unidos:
“Fue una experiencia inolvidable trabajar con los doctores de Shields” De regreso en Chile, tras realizar exitosamente un entrenamiento en el Wills Eye Hospital de Filadelfia, la especialista en oncología ocular nos habla de su experiencia y de sus lazos que hasta hoy cultiva con el Dr. Jerry Shields, su esposa Dra. Carol Shields, y el equipo de profesionales del establecimiento, a quienes agradece por el cariño brindado. Un domingo por la mañana de julio de 2003, una chilena llegaba a Filadelfia para iniciar una experiencia que la marcaría para siempre. Tras arribar al aeropuerto, se dirigió a buscar un departamento y luego de unas horas logró arrendar uno. Después, con la ayuda de unos amigos, fue a una bodega a buscar unos muebles que había comprado por Internet. Al finalizar el día, ya estaba lista para iniciar la aventura. La Dra. María Eliana Mánquez, oftalmóloga especialista en oncología ocular, recuerda así su llegada al Wills Eye Hospital, centro oftalmológico catalogado como uno de los 3 mejores en Estados Unidos y reconocido como uno de los mejores del mundo en Oncología Ocular. Allí realizó exitosamente durante dos años y medio el Fellowship en Oncologia Ocular, un entrenamiento que la puso en contacto con lo más avanzado en el ámbito de esta subespecialidad. De su experiencia tiene los mejores recuerdos, tanto en lo profesional como en lo personal. Agradecida del cariño brindado por el Dr. Jerry Shields, jefe del Servicio de Oncología Ocular; su esposa Dra. Carol Shields; y el equipo de profesionales del establecimiento, nos cuenta en esta entrevista su experiencia y nos habla también de sus lazos que hasta hoy mantiene con ellos. -Cuéntenos cómo empezó todo. -En mi residencia de oftalmología de la Universidad Católica trabajé con el Dr. Hernán Iturriaga, encargado de oftalmología pediátrica en el Hospital Roberto del Río. Con él evaluábamos a pacientes pediátricos con todo tipo de problemas. “En algún momento –continúa-, el Dr. Iturriaga me comentó su preocupación que los pacientes con retinoblastoma tratados en Chile no tenían los resultados tan favorables como en Estados Unidos. Decidimos hacer un estudio de los pacientes vistos los últimos 30 años y lo presentamos en el Congreso Chileno de Oftalmología de 1998. Coincidentemente, el Dr. Jerry Shields, uno de los mejores especialistas en oncología ocular había sido invitado a dicho Congreso. Le presentamos nuestra investigación y le solicité una estadía en el Wills Eye Hospital para conocer cómo trabajaban ellos. Estuve allí en febrero de 1999 y decidí postular al fellowship que ellos imparten. En los tres años siguientes, mientras trabajaba en el Hospital Sótero del Río como oftalmóloga general, realicé los exámenes de convalidación de título de médico en Estados Unidos, lo que significó aprobar una serie de exámenes de medicina, incluso viajando a Estados Unidos para su realización. Postulé al fellowship y fui aceptada en junio de 2002, arribando a Filadelfia en julio de 2003”. -¿Y cómo fue la adaptación? -Prácticamente no hubo tiempo para eso. Llegué un domingo a instalarme y el lunes, a las 6 y 45 de la mañana ya estaba en el hospital. De inmediato me destinaron a ver pacientes en las consultas y luego a programar las cirugías del día siguiente. -¿Y qué le toco realizar? -Absolutamente todo. Ver pacientes, evaluarlos, hacerles el tratamiento con cirugía o láser, revisar los planes quirúrgicos o de radiación, el manejo post operatorio, el aconsejamiento que es cuando se le explica al paciente las ventajas e inconvenientes del tratamiento. Todo es bastante complejo porque los pacientes norteamericanos son mucho más instruidos y exigentes que los chilenos. Al margen de las actividades clínicas, también se hace mucho énfasis en lo académico por lo que fueron innumerables las charlas y conferencias a las que asistí y participe presentando parte de nuestra experiencia en oncología ocular. “El horario –agrega- era bastante intenso-. Partíamos a las 6 de la mañana y seguíamos de corrido hasta las 5 de la tarde. Todos, incluso el Dr. Shields y su esposa Carol. Ellos llevan 30 años de servicio y hasta el día de hoy cumplen el mismo horario. Luego de terminar a las 5, nos quedábamos hasta tarde revisando cosas pendientes del día o programando las cirugías del día siguiente o haciendo research. Ello te enseña que, para ser realmente bueno en tu trabajo, tienes que seguir el ejemplo de quienes han demostrado ser los mejores. Ellos están siempre con el paciente, en cada momento. Allí aprendí a valorar la importancia de la entrega que el médico debe tener hacia su paciente”. “Fuera de eso –continúa-, la formación que brindan los profesionales del Wills Eye Hospital es la mejor del mundo y eso todos lo saben. La generosidad en la entrega de conocimientos o experiencias es extraordinaria, no sólo de las personas que trabajan en oncología, sino en otras subespecialidades como patología ocular, retina y glaucoma. Ellos entienden y valoran el gran esfuerzo de todo extranjero por aprender y trabajar en condiciones que no son las habituales para uno, partiendo por el idioma. Por ello, estoy sumamente agradecida por todo lo que allí aprendí”, concluye. A manera de anécdota, la Dra. Mánquez nos cuenta las peripecias que debió vivir al tener que tratar a pacientes que no hablaban inglés ni español. “Allí llegaban pacientes de todas partes del mundo. Muchas veces me tocó atender pacientes de Polonia, Rusia, Singapur, Arabia Saudita. Había que ingeniárselas para poder entenderse con ellos, pero finalmente me di cuenta que, a pesar de las diferencias culturales, los pacientes tenían las mismas inquietudes y sufrían por las mismas cosas”, explica. -Con tanto trabajo, ¿quedaba tiempo libre? -Sí. Filadelfia es una ciudad preciosa que amerita conocerla y disfrutarla. Y así lo hice. La Universidad de Pensilvania es una de las mejores de Estados Unidos y se caracteriza por ser muy cosmopolita, lo que me permitió tener amigos de distintas culturas, idiomas y religiones. Hay mucha actividad cultural y de muy buen nivel, desde espectáculos de teatro, ópera, ballet y conciertos hasta cosas simples que veías en la calle, donde podías encontrarte con alguien tocando el saxo y resulta que ese tipo es profesor de uno de los institutos de música más prestigiosos que hay en Estados Unidos. -¿Y el clima, qué tal? -El invierno es sumamente rudo y el verano también. Me tocó uno de los inviernos más crudos de la década, con fuertes nevazones y temperaturas de hasta 20 grados bajo cero. Respecto al verano, hay un calor húmedo y una temperatura que puede llegar hasta los 42 grados de máxima. El otoño y la primavera casi no existen. -Más allá de lo académico y profesional, ¿qué enseñanzas le dejó la experiencia? -Muchas. Se formó un lazo de cariño y agradecimiento que se mantiene hasta el día de hoy. Seguimos siempre en contacto y hemos trabajados en varios proyectos muy interesantes. -¿Nos puede adelantar algo de ello? -Trabajamos sobre Técnica de Punción por Aguja Fina de Tumores Oculares, y otro acerca de Manejo de Metástasis Oculares Secundarias a Cáncer de Mama. En ambos casos, los resultados fueron inicialmente presentados en la Academia Americana de Oftalmología en 2004. Terminamos de escribir la investigación el año pasado y está próxima a publicarse. Otros dos temas que me apasionan son los retinoblastomas y las linfomas y sobre ambos trabajamos en un par de papers que se publicarán próximamente. -Justamente, a propósito de la oncología ocular. ¿Le gustaría difundir esta subespecialidad en Chile? -Sin duda. Es absolutamente necesario difundir el tema entre la comunidad oftalmológica, médicos de otras especialidades y público en general. Ya lo estamos haciendo, pero queda mucho que hacer, por eso estoy muy agradecida del sitio web de la Sociedad de Oftalmología Pediátrica Latinoamericana que es una muy buena vitrina para ello. POR JUAN PABLO EPULL
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ARTICULO II
Catarata Congénita:
Dr. Fernando Barría V. Generalidades:
Antes de la vacunación contra la rubéola las causas infecciosas llegaron a constituir casi el 30% de las causas como fue documentado en el periodo 1959-1960 (Arch Ophthalmol (120), 1559-65, 2002), donde la prevalencia de catarata era de un 13.6% por 10.000. Esta prevalencia se reduce al 5.6 debido a la declinación de los casos de rubéola por la vacunación masiva (J Epidemio Com Health 42, 17-23, 1888).
Presentación Clínica: Un niño con catarata es difícil de detectar, especialmente si es unilateral, a diferencia del adulto que manifiesta su disminución de visión. Debe buscarse:
Manejo y evaluación: Frente a un caso de catarata congénita debe realizar una:
deben considerar lo siguiente:
1. Inspección: Evaluar leucocoria, tamaño del globo, estrabismo y nistagmus. Un estrabismo, generalmente endotropia, sugiere una ambliopia, por una catarata unilateral o bilateral asimétrica. Un nistagmus indica una mala agudeza visual por una ambliopia sensorial por falta de foco, siendo raro en cataratas evolutivas mayores de un año. 2. Evaluación o estimación de la agudeza visual, lo cual decide el momento de la operación: - Desde los tres años y medio se puede evaluar con optotipos de Snellen o similares. - El problema son los niños en edad preverbal. El test de la dominancia ocular (fig. N 1,) es útil en catarata unilateral o bilateral asimétrica. Al ocluir el ojo sano llora o se saca la oclusión indica que la visión del ojo no ocluido es mala. Si no reacciona indica que la visión del ojo no ocluido es buena o con ambliopia leve. En catarata bilateral simétrica, este test no valora diferencia entre ojos y debemos recurrir a otros métodos para determinar la visión y establecer el momento de la cirugía. Aquí parecen los test de mirada preferencial (Fantz 1958), basado en la preferencia de mirar hacia un patrón rayado frente a uno liso. Uno de los más usados en clínica es el método de Teller (fig N 2), que consiste en una serie de tarjetas rectangulares que presentan un orificio central para observar la mirada del niño. Las tarjetas tienen una parte con rayado vertical en frecuencias decrecientes (ciclos/grado) y la otra parte es uniformemente gris. Al reducir la dimensión de las rayas (aumenta la frecuencia) indica una mejor agudeza visual. Este test tiene utilidad desde los tres meses hasta los 12 meses, ya que deja de interesarles y no le prestan atención. La percepción de la luz descarta alteraciones retrocristaliniana. Se debe percibir una luz encendida o apagada y su posición espacial aunque la catarata sea total. En algunos casos se puede recurrir al Electroretinograma (respuesta global de la retina al estímulo luminoso) o a los potenciales visuales evocados (muestra la transmisión de este estímulo por el nervio óptico hasta la corteza occipital) como coadyuvantes de una indicación quirúrgica. 3. Refracción: Una cicloplegia para determinar la refracción, que a veces es difícil por la distorsión de las sombras, lo cual indica una mala calidad de visión. 4. Lámpara de hendidura, para determinar la morfología de una catarata, localización y densidad de una opacidad, posición del cristalino, etc. además de descartar otras anomalías del polo anterior. Según la evaluación clínica se puede clasificar de acuerdo a la morfología de la catarata en: a. Catarata anterior: Polar anterior (estacionaria y es raro cirugía), piramidal anterior y subcapsular anterior, b. Catarata central: Nuclear (ojos pequeños y puede ser autosómica dominante), sutural y lamelar o zonular (bilateral, ojos normal y adquirida), c. Catarata posterior: Lentícono posterior (unilateral, progresiva, ojo normal con retina sana), persistencia de vítreo primario hiperplásico (unilateral, ojo pequeño asociado a patología retinal) y Subcapsular posterior, d. Catarata difusa: Catarata en abeto, Cerúlea, Membranosa. 5. Oftalmoscopia: Evalúa el rojo pupilar y el fondo de ojo para descartar otras anomalías asociadas a leucocoria. Si la catarata es densa, que impide ver el polo posterior, se debe realizar una ecografía. 6. Se termina estudiando patologías oculares asociados, ya sea del segmento anterior (leucoma corneal, microftalmo, glaucoma o VPHP) o del segmento posterior (coriorretinitis, retinopatía rubeólica, hipoplasia de la fóvea).
Conducta médica ante una Catarata infantil:
Antecedente Familiares: CASO HEREDITARIO 2.- EVALUACIÓN OFTALMOLÓGICA:
Morfología: POLAR ANTERIOR
LENTICONO POSTERIOR
Otras anomalías: TRAUMA OCULAR.
PETERS, RUBEOLA, ETC.
3.- EVALUACION POR PEDIATRA: GENETISTA:
INFECCIOSA: IgM TORCH, FTA-Abs, etc.
METABÓLICA: Galactosemia, Hipotiroidismo (fosfemia, calcemia) o Lowe (aa urinarios).
Tratamiento Quirúrgico:
Al completar la evaluación de una catarata congénita se debe considerar muchas preguntas: ¿Existe indicación quirúrgica?, ¿Cuándo operar?, ¿Cuál técnica?, ¿Se implantara un lente intraocular? ¿Cual es la ametropía residual postoperatoria del lente implantado? Primero debemos estimar la visión y considerar una cirugía si es menor de 0.3. La calidad del rojo pupilar, la morfología de la opacidad, así como la presencia de un nistagmus o de estrabismo son otros indicadores de cirugía. Si la catarata es parcial o la opacidad central menor de 3 mm es mejor observar, asegurando una adecuada corrección óptica y el manejo de la ambliopía con terapia oclusiva. Una dilatación pupilar crónica, con fenilefrina, puede intentarse. La indicación quirúrgica es cuando existe compromiso de la visión y debe complementarse con un tratamiento agresivo para evitar la ambliopía. Puede resumirse así:
1.- En una catarata total, uni o bilateral debe realizarse una cirugía pronto, excepto que existen otras lesiones oculares o extraoculares no permita la cirugía. 2.- En cataratas con alto riesgo de ambliopia, como una opacidad nuclear mayor de 3 mm o un compromiso del segmento posterior del lente, deben realizarse una cirugía precoz. 3.- En una catarata unilateral tardía, con ambliopía profunda, se debe considerar un tratamiento refractivo y oclusivo previo antes de operar y realizar rehabilitación visual. 4.- En catarata bilateral parcial o asimétrica el tratamiento inicial es refractivo con oclusión, tratando de diferir la cirugía a edades más tardías que permitan evaluar visión y mejorar resultados de una biometría e implante de un lente intraocular. Solo si la visión disminuye de 0.3, debe considerarse la opción de una cirugía.
Al considerar una cirugía deben considerarse todos los riesgos asociados, desde el riesgo anestésico y las complicaciones postoperatorias mas graves como un desprendimiento de retina o glaucoma y las condiciones refractivas como la pérdida de la acomodación y el riesgo de una ametropía asociado al implante de un lente intraocular. Otra pregunta es ¿Cuando operar?: En una catarata ambliopizante, debe operarse a cualquier edad. Sin embargo existe un periodo crítico asociado a un mejor pronóstico visual, lo cual además se relaciona con el tipo de catarata, la precocidad de la cirugía y del tratamiento postoperatorio de la ambliopía. En un caso bilateral debe operarse las primeras 12 semanas y antes que desarrolle un nistagmus. En un caso unilateral lo ideal es en las primeras 4 a 6 semanas de vida. La siguiente pregunta es ¿Qué técnica es la indicada?, lo cual se relaciona con la edad del niño. 1.- En niños menores de 2 años, esta indicado una lensectomía con vitrectomia anterior, asociado a una corrección con lentes de contacto o gafas. Como técnica se puede considerar una incisión escleral, capsulorrexis con Utratta y facoaspiración donde preferimos usar I/A con técnica bimanual a través de dos paracentesis, para evitar el colapso e la cámara anterior. Realizamos una vitrectomía anterior (hasta los 2 años) para evitar que la hialoide anterior sirva de soporte a las células epiteliales para obstruir el eje visual. Otra posibilidad es una lensectomía por pars plana (vía posterior) con el vitréctomo, dejando un anillo de cápsula anterior, que posteriormente de soporte a un LIO en el surco y capturado en la capsulorrexis (técnica de Neuhann). Es recomendable esta técnica en menores de un año, en ojos muy chicos y con pupilas que no dilatan. Una revisión Cochrane (Biblioteca Cochrane Plus, N 12006, Oxford ISSN 1745-9990), evaluó el tratamiento quirúrgico de la catarata congénita bilateral en menores de un año, seguidos durante 3 años, no demostró diferencia en agudeza visual entre la lentectomía y aspiración del cristalino con capsulotomía primaria. Solo la opacificación secundaria fue mayor en la aspiración del cristalino (66%) en comparación con la lentectomía (2%). 2.- En niños mayores de 2 años, hasta los 4 años, se indica una aspiración del cristalino y capsulotomía posterior. Se puede considerar implantar un lente intraocular. Gimbel describe la captura óptica del LIO, donde la óptica es empujada a través de la capsulorrexis posterior primaria (antes o después del implante del LIO), quedando por detrás de los márgenes de ambas capsulorrexis que se sellan e impiden la migración de las células epiteliales. Esto mantiene el eje visual libre de opacidades, evitándose la realización de la vitrectomía anterior. Un lente intraocular puede ser implantado a cualquier edad pero no se ha demostrado ser más eficiente que otras correcciones en menores de 1 año. Deben considerarse los factores médicos asociados como la dificultad del cálculo del lente intraocular, una técnica quirúrgica más difícil y mayor reacción inflamatoria. 3.- Después de los 4 años esta indicado una aspiración de cristalino con implante de un lente intraocular en el saco. Si se ha decidido la implantación de un lente intraocular lo que sigue es definir ¿Cual es la ametropía residual postoperatoria recomendable? No existe un consenso en relación a la ametropía residual postoperatoria más recomendable para asegurar un mejor desarrollo de la visión. Sigue siendo el mayor inconveniente como dejar al niño en el postoperatorio, en comparación a su técnica de implante o a su calculo. Se sugiere: 1.- En casos bilaterales se prefiere hipocorregir, dejando hipermétrope de acuerdo a la edad, prescribiendo lentes correctores hasta una edad mayor. Un esquema sugerido por el Dr. E. Wilson se muestra a continuación (JAAPOS, 2001),
Edad
<2
2-4
4-6
6-8
>8
Promedio
+ 4.00
+3.00
+ 2.00
+1.00
Emétrope
2.- En casos unilaterales algunos prefieren dejar emétrope, para prevenir una anisometropía y facilitar el desarrollo de la visión binocular, pero estos niños se convierten en miopes y puede ser necesario procedimiento posterior para eliminar la anisometropía.
Rehabilitación Visual: Es tan necesario como la cirugía el asegurar una rehabilitación visual que considera una corrección óptica a la semana de la cirugía y el uso de sello ocular. Se puede corregir con:
¿Cuál es el Pronóstico de un caso operado?: Esta relacionado con la una cirugía precoz manteniendo el eje visual libre y con una rehabilitación visual asociado al tratamiento de la ambliopía. La rehabilitación visual se basa en: El nistagmo es un signo de mal pronóstico visual así como una cirugía tardía, siendo después de los 4 a 6 meses de edad el riesgo de ambliopía mucho mayor. Las complicaciones como desprendimiento de retina y glaucoma afaquico son más frecuente en cirugía en niño menor de un año.
COMENTARIOS:
Las cataratas congénitas son opacidades del cristalino en uno o ambos ojos de los niños, que causan una reducción de la visión. La catarata es la mayor causa evitable de pérdida visual en la infancia. La intensa inflamación, la ambliopía y la opacificación de la cápsula posterior pueden afectar los resultados del tratamiento quirúrgico en los niños.
El objetivo de una cirugía de catarata congénita es el desarrollo de la visión, donde el lente intraocular es un método de corrección óptica. Debe mantenerse el eje claro que parte en la técnica quirúrgica y el manejo de la opacidad de la cápsula posterior así como evitar la ambliopía secundaria por retardo en la cirugía o mala rehabilitación óptica mediante corrección de una anisometropia o astigmatismo alto y sello ocular.
CONCEPTOS GENERALES DE LA CATARATA CONGENITA: Son opacidades del cristalino que se presentan al nacimiento o en los tres primeros meses de vida extrauterina, que pueden ser progresivas y afectan uno o los dos ojos.
Un 40 % de las cataratas en niños no tienen una causa identificable. Una causa es la hereditaria por lo cual es recomendable examinar a los padres y hermanos. La rubéola gestacional fue una causa de catarata, antes de comenzar con los programas de vacunación.
En el recién nacido se diagnostica por el examen del rojo pupilar (*). Deben buscarse algunos signos como la leucocoria (reflejo blanco de la pupila) o el Nistagmus (mirada vaga de búsqueda) o un estrabismo (desviación ocular), puesto que el niño no manifiesta su disminución de la visión. El tratamiento de la catarata congénita es quirúrgico, dependiendo de la visión y del tipo de catarata, asociado a una rehabilitación visual posterior. Si el niño tiene menos de 2 años la operación debe complementarse con lente de contacto o lente óptico según corresponda. Si el niño tiene más de 2 años se puede evaluar la posibilidad de implantar un lente intraocular similar a la cirugía el adulto. Es fundamental el compromiso de los padres y su apoyo en la rehabilitación visual post-operatoria de su hijo. Es importante manejar adecuadamente, contando con la colaboración de los padres y familiares, del trauma psíquico de un niño sometido a cirugía y posibles reintervenciones.
(*): El examen de rojo pupilar evidencia la transparencia de los medios oculares, la córnea, el cristalino y el humor vítreo. La pupila es oscura, pero si se proyecta una luz con un oftalmoscopio y esta rebota en la retina se verá de color rojo, evidenciando la indemnidad de los medios transparentes. La ausencia del rojo pupilar, indica una alteración de los medios transparentes. Una causa es la catarata congénita pero debe descartarse otras causas como la hiperplasia del vítreo primario o un tumor ocular como el retinoblastoma.
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